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La innovación empresarial como un nuevo estilo de vida

En los últimos meses hemos asistido a diferentes fusiones de empresas, nacimiento de otras tantas, cambios de nombre o de imagen corporativa. Y en muchas ocasiones me he detenido a pensar cómo utilizan la creatividad a la hora de innovar en los diferentes campos de las mismas.

La innovación, más allá de su significado, es un estilo de hacer las cosas. Me atrevería a decir que supone un estilo diferente. Cada cosa que hacemos en nuestras vidas puede tener un componente de innovación. Pero y las empresas innovadoras, qué señas de identidad deben tener. Pienso que van más allá de la siglas más utilizadas últimamente, como I+D+i o Design Thinking.

Hoy vamos a hablar sobre algunas de esas características que pueden hacer que tu empresa pueda catalogarse como innovadora.

1- A nivel orgánico

Social: en diferentes momentos de nuestra historia, casi sin darnos cuenta, cada sociedad ha redefinido sus procesos. Es lógico y necesario que ocurra. Y para una empresa es importante estar atento a los cambios que ocurren a su alrededor. No se trata tanto de leer las noticias o conocer qué nuevas herramientas se utilizan, sino, más bien, de conocer cómo cambian las necesidades de la sociedad en un momento concreto, conocer si estas nuevas herramientas, además de tener una interface moderna, están generando nuevas interacciones y hábitos diferentes con el consumidor.

Cultural: Cambiar la cultura de una compañía es la forma eficiente de inculcar en ellas la innovación. El problema de siempre es la resistencia al cambio y el corto plazo que provoca el día a día del mundo empresarial. Si cambiamos todos lo integrantes de la organización mejorará en gran medida la visión global de la empresa: el departamento comercial no tiene la misma visión que el de producción. Es importante mostrar el cambio desde dentro, señalar que el cambio es bueno y que la innovación y la creatividad forma parte del cuore del trabajo y del espíritu de la compañía.

Personal: Cada persona de la organización debería poder tocar el espíritu innovador y creativo de su empresa. La parte creativa no puede fingirse o pensar sólo por un momento que no va conmigo. Implicar a los miembros del equipo para que aporten soluciones, del tipo que sean. Más tardes a nivel estratégico tomaremos la solución que estimemos oportuna, pero sin la chispa que aporta la creatividad caeremos en lo común, en lo habitual, el lugar donde se mueve la masa, y a nivel empresarial no deberíamos poder permitirnos situaciones como ésta.

2- La innovación como parte de la cadena de valor

¿cuándo debemos incorporar la innovación en los procesos de una empresa? ¿cuál es el momento idóneo para innovar? Siempre. Pero con lógica claro. Los procesos de una empresa pueden ser planteados y repensados. Ahora cuando trabajando con un despacho de abogados logramos que un perfil ahorre 20 horas mensuales en sus procesos, es importante saber que no sólo esto es importante, sino también el ahorro en horas de tiempo para los demás procesos asociados a los del perfil tratado. Al final de la cadena de valor el ahorro en procesos se traducía en cerca de 100 horas. Lo importante no es cuándo, sino el cambio que se origina a partir de ese cambio inicial.

3- Innovación y rentabilidad

Posiblemente es el punto más delicado: la rentabilidad que puede suponer una mejora en los servicios o productos que vende la empresa. Toda innovación debe ser pensada para funcionar en el corto, medio y largo plazo. Es innato al empresario querer conocer cuándo será rentable la inversión en una nueva máquina o en la expansión de su negocio. Cualquier cambio y cualquier proceso de innovación de obtener resultados a corto plazo, que generará confianza en el cambio. Sin una mínima confianza el proceso puede verse comprometido. El empresario que no ve resultados a corto plazo suele levantar el acelerador.

4- Y… ¿cómo percibimos la innovación?

Al hablar de innovación hablamos de cómo una empresa puede mejorar su rendimiento de tal o cual forma. Sin embargo, ¿podemos percibir la innovación? Conocemos ¿qué es la innovación? ¿cómo nos afecta en el día a día? Empresas como la nuestra se transforma todo el tiempo, en ocasiones a la fuerza para continuar siendo competitivos. En este momento en muchas empresas planteamos la innovación como un aspecto necesario en sus procesos de trabajo, y que al mismo tiempo pueden percibir la innovación en productos reales que generan mayor beneficio a las empresas.

Después de muchos años me doy cuenta que la innovación es el camino a seguir, acompañado de una visión real de las tecnologías y por encima de todo un conocimiento real y profundo del entorno donde nos vemos.

Lo más difícil de la innovación es estar en el momento justo en el momento adecuado. Innovar es un proceso diario que debemos llevar a cabo desde dentro de la organización hacia fuera y que debe ayudarnos a estar preparados cuando llegue el momento.

5- Pasar de las apreciaciones a las creaciones.

Para cualquier empresa que apuesta por la creatividad este punto es fundamental: el paso de la apreciación a la creación. En el proceso de apreciación veremos y valoraremos cosas de nuestra competencia y a la hora de crear lo haremos habiendo evaluado antes el contexto. La creatividad es el conjunto de la creatividad individual, la destreza técnica para desarrollar un producto o servicio, y muy importante mezclar apreciación con creación nos genera un sentido crítico que nos hace mejores profesionales que no se conforman con lo normal.

Enrique Martínez Bermejo

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